Preguntas y reflexiones sobre las elecciones de consejo directivo

Published on septiembre 22nd, 2009

El consejo directivo nos tiene acostumbrados a practicas absolutamente insólitas: cambio de planes de estudio un 29 de diciembre votados en un bar de Villa Crespo a las 12 de la noche, fecha de elecciones de consejo directivo dos semanas después de la época de finales para anular cualquier tipo de debate político, manipulación del padrón electoral de acuerdo a un régimen de regularidad que no esta implementado, y se podrían nombrar muchas más.

No pensamos que este tipo de prácticas estén ligadas solamente a las autoridades actuales, sino que son inherentes al funcionamiento del consejo directivo. El consejo directivo es el campo de batalla en el cual representantes de diferentes claustros pelean por utilizar a la facultad en pos de sus intereses personales. El sector que obtenga la mayoría se queda con el botín de cargos ñoquis, sueldos inflados y la posibilidad de pactar convenios que beneficien a empresas amigas entre otras cosas.

Nosotros, al votar, estamos eligiendo delegar nuestra capacidad de decidir y nuestro poder sobre nuestros representantes durante todo el transcurso del mandato. Nos dan la posibilidad de callarnos por dos años y esperar a que nuestros representantes resuelvan nuestros problemas en el consejo directivo. No existen asambleas generales regulares a las cuales los representantes deban responder. Durante su mandato tienen toda la libertad de hacer lo que se les antoje. No tienen la obligación de consultar a absolutamente nadie en caso de tener que votar algún tema que no era contemplado en el programa por el cual fueron votados. No son revocables ni rotativos, lo que aporta a la burocratización de los mismos. Obviando el importante hecho de que no está garantizado que los representantes vayan a ser meros voceros de la organización estudiantil: ¿Pueden los problemas ser resueltos por el Consejo Directivo? ¿Acaso pueden los consejeros poner por encima de sus intereses personales los problemas de los estudiantes? Y si pudiesen ¿Por qué tendrían interés en resolver nuestros problemas? ¿Los problemas de una comunidad de varios miles pueden ser discutidos y resueltos por menos de dos decenas de personas? Y lo más importante: ¿Los problemas se solucionan aprobando resoluciones desde una banca del Consejo Directivo?

La única participación a la que se nos acostumbra es a la de poner un papel en una caja. Todo intento de transformación que no pase por el ritual del voto y la delegación es automáticamente descartado. Tenemos la intención de quebrar esa lógica. Queremos ser los verdaderos protagonistas y no meros actores de reparto.

En vez de que un grupo reducido de estudiantes dedique tiempo y esfuerzo a obtener bancas en el consejo, que en definitiva no aportan nada a mejorar la situación de los estudiantes, y el resto espere que las soluciones caigan del cielo, creemos que la forma de obtener resultados es con la organización y la acción directa de la mayor cantidad de estudiantes.

Algunas agrupaciones creen que la acción en el consejo se puede complementar con la movilización de todo el estudiantado. Nos oponemos a esta idea ya que consideramos que las elecciones de consejo directivo aportan a la actual desmovilización del movimiento estudiantil: Se prioriza la recolección de votos relegando inevitablemente un contenido político fuerte y haciéndole creer a nuestros pares que votando al mejor candidato cumplen con su parte. Semanas antes de cada elección se olvidan todas las luchas para dar lugar a “algo más importante”: asegurarse un puesto en el consejo.

Cuando se fomenta la idea de que existe un cambio posible a través de organismos inherentemente burocráticos como el consejo directivo se entierra la real participación de todos. Tenemos dos opciones: Defender la organización horizontal del movimiento estudiantil sin negar las diversas tendencias políticas que alberga o dedicarse a “hacer cosas” para que lo voten a uno.

Es por todo lo ante-dicho que invitamos a todos los estudiantes, que formen parte de una agrupación o no, a empezar a construir en conjunto una organización real de los estudiantes que tenga como bases la horizontalidad, la democracia directa sin representación, en la cual las decisiones se tomen por medio de asambleas. Esta organización entendemos que debe ser independiente de cualquier organización política. Sin embargo esto no implica que miembros de tal organización no puedan agruparse de acuerdo a sus ideas para intervenir de manera más efectiva y coherente.

Nosotros nos organizamos en la agrupación libertaria Cuerpo de Ingenieros para participar de manera conjunta dentro del movimiento estudiantil.

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