Hacia la creación de un polo de izquierda clasista y libertario

Published on abril 30th, 2012

Texto de análisis del FEL Mar del Plata

Hacia la creación de un polo de izquierda clasista y libertario #1

Desde la ruptura del Frente 20 de diciembre se ha visto una clara tendencia a la polarización entre Confluencia y La Unidad. Si bien creemos que esto se debe en buena medida a que dichas fuerzas se construyen con el sentido común (es decir, la lógica del CEH como un servicio #2), tampoco es menor que las distintas corrientes de izquierda no hemos sabido desarrollar una estrategia clara, sería y de largo aliento que empiece a generar un nuevo sentido en la facultad. En sintonía con estas apreciaciones creemos que una de las posturas que debemos tener como izquierda consecuente es construirnos sin contribuir, aun más, a la polarización entre Unidad-Confluencia, sino todo lo contrario, desarrollar políticas propias, sin entrar en la lógica de la construcción por la negativa: con esto queremos decir que muchas veces las distintas fuerzas nos hemos esmerado más en criticar virulentamente a otras corrientes antes de proponer un clima fraterno de discusión que, si bien con las dirigencias de estas fuerzas puede que sea difícil tenerlo, hay que hacer el mayor de los esfuerzos, ya que nuestras criticas parecieran que en vez de cuestionarlos terminan siendo absorbidas por la positiva por ellos #3. En esto es importante apreciar que estas dos fuerzas están mucho tiempo en la facultad, tienen experiencia y manejan muy bien el rumor de pasillo, esmerándose en combatir, en algunos casos ninguneando y estigmatizando, a otras corrientes y a compañeros independientes; si bien estas fuerzas no son las únicas que desarrollan este recurso, lo remarcamos en ellas por el peso y el consenso que han ganado entre las y los compañeros y a la interna de la institución. Por lo demás esta práctica está legitimada (en buena medida) al interior de la izquierda y nosotros no queremos contribuir con ella.

De todas maneras el panorama no es tan desalentador. Un sector nada desdeñable de la izquierda se ha ido encontrando al calor de la lucha, proponiendo una lógica y métodos de acción opuestos a los que desarrollan estas corrientes que hegemonizan en la facultad #4. En este sentido las luchas ejemplares que han dado compañeros y compañeras de las carreras de geografía y filosofía (aunque no son las únicas, pero si las más importantes #5), y la forma en que intervino este sector de la izquierda, del cual formamos parte, nos fue allanando el camino, mostrando niveles de organicidad muy elevados en conflictos posteriores que aglutinaban al conjunto de las fuerzas combativas de la facultad como fueron la lucha en contra de la reforma de estatutos y el desprocesamiento de los y las compañeras. Igualmente, estas luchas, como se aprecian en su contenido, tenían un mero carácter defensivo, lo que hizo que los métodos adoptados se pudieran radicalizar por la gravedad de la situación. #6 Es decir, si bien el panorama es bastante gris de a poco se fue prendiendo una llama que cuestionaba dicha situación estática en la facultad, aunque, como intentaremos argumentar más adelante, con algunos errores que esperamos poder corregir de conjunto para luego poder desarrollarnos políticamente y disputar poder realmente; en este marco se inscribe este documento que pretende ser una especie de convocatoria a la izquierda clasista y consecuente.

Es claro a esta altura que la correlación de fuerzas, para la izquierda clasista, es ampliamente desfavorable. El hecho de que no haya prácticamente docentes de izquierda en la Universidad es sintomático. Por ello creemos acertado caracterizar a la etapa como defensiva. Al respecto es importante desarrollar una estrategia que apunte al largo plazo, reviendo diversas cuestiones como la relación con los graduados, la posibilidad de ingresar docentes de izquierda en la facultad, etc. En este sentido es importante caracterizar que la institución, como tal, es el producto de relaciones sociales, por ende no es un bloque monolítico sino más bien un espacio heterogéneo, con diversidad de intereses y fisuras en su interior. De esta manera, queremos sentar posición que el movimiento estudiantil no solo debe luchar por sus políticas reivindicativas, sino que tiene que tener una visión más integral del ámbito de arraigo e intentar dar una pelea de conjunto con otros sectores de izquierda al interior de la institución. Partimos de la máxima de que el docente tiene un poder central en el ámbito universitario y es importante utilizar dicho espacio para tendenciar hacia la izquierda a los estudiantes. Con esto nos interesa evidenciar que hay graduados que pueden ser interesantes para estos propósitos, por eso vemos necesario acercarnos a este sector desechando una clásica postura maniquea que no los contemplaba por el pasado de muchos en el frente 20 de diciembre; desde ya que sabemos que al interior de esta agrupación hay gente que no es muy positiva para nuestros intereses, pero sin identificar los grises no hacemos más que trivializar nuestras caracterizaciones y por ende nuestras posiciones #7.

Un aspecto central que la izquierda en su conjunto debe llevar adelante es la denuncia al sistema político y económico en su conjunto y puntualmente a quien es la cara visible hoy día: el gobierno nacional y los grupos económicos. En este sentido, si bien compartimos que es necesario tener una crítica integral no podemos pecar por nuestros deseos urgentes de politizar a los compañeros. Así, vemos necesario militar las cuestiones más de corte reivindicativas, yendo por la positiva, reconociendo algunas concesiones básicas del gobierno nacional, que tuvieron que ser ganadas a través de la lucha de los de abajo, pero mostrando sus enormes limitaciones (como por ej. que el 6% del PBI se invierta en educación, aunque sea en función de los intereses del capital) #8. La idea, para nosotros, es construir un camino unitario que en el marco de la lucha vaya mostrando amigos y enemigos, pero respetando este proceso de aprendizaje sin poner trabas entre los estudiantes (incluyéndonos como tales, claro está). Esto que decimos está íntimamente ligado con la elección de los métodos de lucha, estos son variados y es necesario saber emplearlos, sin incurrir en un gasto de fuerzas que nos perjudique, identificando cuales son nuestros recursos y siendo responsables en el empleo de los mismos #9. Por lo demás caracterizamos que actualmente el kirchnerismo ante la crisis internacional y la necesidad de financiarse, arroja signos claros de una política de ajuste #10. Si a esto le sumamos que hay una tendencia creciente a la proletarización de los profesionales, producto de un aumento en la matricula de los mismos, las propias condiciones objetivas (sin hacer gala de cuanto peor mejor) hacen aun más necesaria la militancia clasista en la Universidad.

Concluyendo, creemos necesario hacer un llamamiento a la izquierda consecuente, clasista y combativa, para la discusión y el acercamiento de posiciones con el fin, en una primera instancia, de lograr romper con la polarización Unidad-Confluencia, trabajando de conjunto para hacer más efectivas nuestras tácticas. Al respecto, es menester darse una política de acercamiento al Centro de Estudiantes, desarrollando políticas en las secretarias (que esperamos poder incidir para que sean comisiones abiertas de base), para ir imponiendo que el centro no le pertenece a una u otra agrupación sino al conjunto de los agremiados; es importante, al respecto, no tener una política sectaria, tratando de coordinar con todas las fuerzas en aquellas cosas que se pueda, incluso con sectores (estudiantiles o no) que pueden estar en “la vereda de enfrente” pero que coyunturalmente se los puede traccionar para obtener alguna reivindicación. #11

Notas:

#1 Este documento pretende ser la base de una plataforma de lanzamiento para la construcción de una corriente de izquierda clasista y combativa en la facultad de humanidades (en una primera instancia). Cabe aclarar que este texto es un análisis sobre la actual coyuntura, por consiguiente no es deseable que se cosifique el mismo utilizándose acríticamente en otras situaciones.

#2 No desconocemos que estos compañeros también desarrollan otras líneas políticas más interesantes, pero balanceamos que lo que les ha permitido construirse por encima del resto de las fuerzas (expresado en el caudal de votos) es esto que marcamos en el texto.

#3 Ejemplo de ello es cuando en los volantes se acusa a estas agrupaciones de llevar a la derrota a los estudiantes o de traidores y una serie más de adjetivos descalificativos. Si bien las mismas pueden ser ciertas creemos que es más táctico mencionar las tácticas de estas fuerzas, sin nombrar a las mismas, balanceando el porqué de su error y proponiendo otra cosa. Un posible ejemplo podría ser el siguiente: cuando nos plantemos de cara a los estudiantes a discutir porque no apoyar a una lista u otra en la elección de decanos es más conveniente, para nosotros, criticar la táctica que el movimiento estudiantil se dio en años anteriores de dar votos de confianza a una de las listas antes que salir a decir que en años anteriores los chinos y confluencia “tranzaron” con la gestión (en rigor puede que no sea exacto el ejemplo, pero se trata de utilizar el recurso de la exageración para su compresión).

#4 Una vez más remitimos al lector a tener en cuenta la cita número 2.

#5 No queremos dejar de mencionar las luchas que desarrollaron los compañeros de la carrera de sociología, pero por la división espacial que tenemos con ellos (ya que no están en el mismo edificio que el resto de las carreras de humanidades), sumado a que no tenemos compañeros en dicha carrera, se nos hace imposible caracterizar su lucha.

#6 Por otro lado, en conflictos que sean dinamizados por motivos reivindicativos (es decir no defensivos) creemos que, dado el nivel escaso de referencialidad de la izquierda en la Facultad y, por extensión, su escaza capacidad para incidir en la movilización de buena parte de los estudiantes, es que tenemos que tratar de partir de las necesidades más sentidas por nuestros compañeros, a la par de ir legitimando métodos de lucha que involucren (o traten de hacerlo) al conjunto de los estudiantes.

#7 No está de más aclarar, a riesgo de pecar de redundante para aquellos que pensamos pueden leer este documento, que la composición de los órganos de co-gobierno es profundamente anti-democrática. En consecuencia nuestro accionar debe estar dirigido a barrer con dicha forma de administrar el poder en la facultad; esto no implica que en el camino a lograrlo no podamos encontrar grietas o contradicciones al interior del mismo y saber explotarlas. Creemos que es importante desechar una política moralista que no parte de la realidad para cambiarla; recordemos que somos militantes políticos no monjes tibetanos.

#8 Al respecto consideramos que dichas mínimas concesiones fueron producto del ascenso de la lucha de clases del 2001. En este sentido el kirchnerismo adopta una política de corte bonapartista que se erige como mediador entre las clases con una pretendida neutralidad, saliendo a cooptar los movimientos populares autónomos para luego de darle gobernabilidad a la burguesía empezar a cortar con dichas concesiones, en tanto y en cuanto la lucha de clases se lo permita, para volver a avanzar sobre las conquistas de los sectores populares y la clase obrera.

#9 En este sentido es necesario, en la práctica, ir mostrando que la acción directa es el método que efectivamente conduce a la victoria; para ello es necesario dar a conocer que buena parte de los logros que hemos conquistado los estudiantes fueron esencialmente por la lucha, como por ejemplo el comedor universitario.

#10 Muchas veces, atacando al kirchnerismo se suelen herir susceptibilidades ya que la mayoría de las veces no suele existir ni el lugar ni el tiempo para justificar in extenso el porqué de dicha crítica, lo cual logra (en algunos casos) un rechazo visceral a la izquierda. Por eso creemos más pertinente desarrollar las críticas con nombre y apellido en los lugares que corresponden, como por ejemplo charlas, libros, talleres, etc.

#11 Acá es importante destacar dos cosas: la primera que intentar traccionar a algún sector tiene que ser medido y calculado fríamente, ya que siempre existe el riesgo de ser uno el traccionado; en segundo lugar, la centralidad es la lucha vía acción directa, y después posibles “alianzas” circunstanciales con algún sector (es decir, encontrarse en la lucha).