Sube la tarifa del subte, enfrentemos el ajuste

Published on febrero 13th, 2014

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En el marco de un proceso inflacionario cada vez más tangible para todos los argentinos y con la devaluación apretando cada más el bolsillo de los trabajadores, el transporte no se queda atrás. En los pocos días que han transcurrido del 2014, ya sufrimos el aumento de colectivos y los anuncios de aumento en el Subte.

Empezamos el año con un aumento fuerte en los colectivos por parte del Gobierno Nacional, tanto en Capital Federal como en Gran Buenos Aires. Pero a esto le siguió la desagradable novedad (ya vuelta costumbre) que nos dio el Gobierno de la Ciudad: el aumento del boleto del Subte a $4.50.

Los incrementos sistemáticos que viene aplicando el macrismo desde que se hizo cargo del Subte (Enero 2012), suelen acompañarse de argumentaciones respecto a cuál debería ser el verdadero costo del Subte (según Macri y compañía el pasaje debería costar $7), como si esto deviniera en un alivio para quienes utilizamos el transporte público para ir a nuestros trabajos, nuestros lugares de estudio y movilizarnos día a día. Claro que si el boleto se cobrase en su costo “real” sería imposible afrontar ese gasto mensual, pero esto no quiere decir que pagar un boleto a  $ 4.50 signifique un triunfo ni una concesión a los pasajeros.

Si bien es cierto que se subsidia el boleto y que gracias a ello podemos pagarlo a la mitad de su valor real, no escapa a ninguno de nosotros el gran gasto mensual que implica el viajar en Subte. Si tenemos en cuenta la calidad del servicio, con vagones destruidos, servicios irregulares, condiciones pésimas de las estaciones, e incluso muertes de trabajadores del Subte, no podemos estar pagando por un viaje pésimo lo que deberíamos estar pagando por un viaje digno.

A su vez, podemos ver cómo otra de las maneras de ajustar en el Subte, tiene que ver con la quita de servicios diarios en las distintas líneas: esto quiere decir que al disminuir la cantidad de vagones o directamente de servicios completos, se reducen costos y nosotros viajamos siempre en peores condiciones. Es así, que aumentando el boleto y eliminando servicios, los únicos que pagamos las consecuencias somos los pasajeros, sin ninguna mejora visible del servicio.

El pasaje trepó inmediatamente a $ 2.50, justo después del traspaso a la Ciudad, y luego a $3.50 a finales de 2013. El pasado diciembre, el macrismo anunció una audiencia pública (no vinculante) para el 7 de Febrero, en vías de consensuar el aumento a 4.50 a partir de ese mes. Esto representa un aumento del 400% en dos años, que aún apelando a los índices más severos de inflación, parece ser, por lo menos, desmesurado.

Otros argumentos han sido también los relacionados con las paritarias de los trabajadores del Subte: personajes como la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal confirman que el aumento está relacionado con la inflación y las paritarias que se llevarán a cabo en febrero de este año. El aumento que va de $2,50 a $4,50, que se percibe “en cuotas” para que sea menos resistido. Entonces si partimos del valor de base de $2,50 y lo ajustamos a la inflación (esa es la justificación del macrismo para aumentar) el boleto tendría que salir $3,25. El cinismo de Vidal y el conjunto del gobierno de Macri, que se ha destacado por reprimir, criminalizar y desacreditar las luchas del Subte, tanto las salariales como las vinculadas a las mejoras laborales, a esta altura no sorprende

Si como dicen desde el Gobierno el aumento escalonado del boleto -de $1.10 a $2.50, de $2.50 a $3.50 y, próximamente, de $3.50 a $4.50- responde a la inflación y a las paritarias, no se explica el aumento del 400% en el valor del boleto en tan poco tiempo. Como no le pedimos peras al olmo, no podemos esperar que Macri, Larreta y demás funcionarios del Gobierno de la Ciudad asuman una postura de defensa de los trabajadores o que apliquen una política social respecto de los medios de transporte. Es Macri, junto con otros sectores, el paladín de la devaluación y del ajuste. Si los números cierran, si el superávit fiscal arroja los datos que ellos querían que arroje, no importa a costa de qué se formaron esos números. Si fue con ajuste, aumentos de boleto, o cualquier otra medida que perjudique directamente la capacidad de compra y ahorro de la clase trabajadora y de cualquier asalariado, eso no es lo importante para ellos.

Y así, a los sectores populares no nos cierran los números. El aumento del Subte es uno de tantos precios que suben más rápido que nuestro salario. Una vez más, los que gobiernan van a querer que la factura la pague el pueblo.
El 2014 va a ser un año de ajuste y es por esto que debemos organizarnos y enfrentarlo en unidad. El límite de este ajuste no lo tienen que poner los agujeros de nuestro cinturón, sino nuestra capacidad de organización.

Frente de Estudiantes Libertarios - FEL

  • Ignacio Mattos

    muy bueno
    igual a esta altura no me extraña nada de este gobierno
    a ver que hacemos este año